Hay momentos en la vida
en los que parece que todo va mal.
e incluso momentos en la vida
en los que realmente todo va mal,
y parece imposible evitarlo.
Entonces no hacemos otra cosa
que preguntarnos el porqué
¿Por qué ha tenido que pasar?
¿Por qué ahora?
¿Por qué a mí?
¿Por qué a él?
Un millón de preguntas
que se quedan sin respuesta,
y que solo sirven para recordarnos
a nosotros mismos
lo dura, y a la vez frágil,
que puede llegar a ser la vida.
Muchas veces,
debemos conformarnos
con nuestro " no es justo"
dándonos finalmente por vencidos,
incapaces de resolver situaciones
que se escapan de nuestra mano,
y de nuestra comprensión.
Supongamos entonces
que la vida es únicamente eso,
un enorme maratón de interrogaciones
que nunca recibirán una contestación.
Entonces habrá muchas personas diferentes,
con visiones de la vida también diferentes.
Personas que siempre tratarán
de dar respuesta a todas las preguntas
que puedan.
Personas que solo querrán saber un puñado de esas respuestas
Y personas que por supuesto,
nunca se molestarán en dar respuesta a ninguna pregunta,
vivirán ajenas a ellas, y serán quizá personas menos curiosas, menos cultas, pero sí más felices.
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