# He dejado de mirar el reloj todos los dias...
...yo no creo en el tiempo si tú estas en mi vida #
Abrí los ojos esperanzada.Tenía que estar allí... y no me equivoqué. Encontré su mirada solo a unos pocos centimetros de la mia.Ví sus ojos castaños fijos en mi,acompañados por la mejor de las sonrisas.Parpadeé lo más rapido que pude para sostener la imagen. Si,ahí estaba,una mañana más. Fue entonces cuando suspiré por fin, aliviada ,y dejé que sus brazos me rodearan y me atrajesen hacia él.Merecía la pena despertar todos y cada uno de los dias de mi vida solo por aquella sensación, sentirme atrapada entre sus brazos, mientras nuestros labios se rozaban primero brevemente, y luego la presión y la emoción iban aumentando poco a poco y solo cesaban para jadear un te quiero de buenos días.
Pero aquél era un día diferente.Necesitaba hablar con él, asi que fui apartandome con cuidado y disminuí los besos. Después me giré en la cama y miré hacia el techo, pensativa.
- Tengo que hablar contigo.
- Ocurre algo?
- He tenido un sueño muy raro- respondí,y me quedé unos segundos callada,reflexionando sobre lo que iba a decirle, mientras él me esperaba en silencio- En mi sueño tú...te ibas lejos. Decidías que habías dejado de quererme y que debías irte a otro país a conocer gente nueva y nuevos sitios...ya sabes, rehacer tu vida.
- Sólo es un sueño mi niña, eso no pasará - fue su corta pero fuerte afirmación.
Seguí insistiendo, pues sabía que aquella iba a ser su respuesta y no me convencía.
- Ya sé que no es real, pero lo parecía, y los dos sabemos que esas cosas pueden ocurrir... y si ocurriese un dia de estos? el amor no es predecible, no sabemos su duración.Un día estás enamorado y al siguiente, quizás no.
Tragó saliva, y fijó su vista también en el techo.Entonces fui yo la que escuché al silencio durante un rato hasta que se decidió a responder.
- Verás... no se lo que durará pero...te quiero, y de verdad espero con todo mi ser que esto no termine nunca. Estos últimos meses han sido... increibles.Eres lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo, y desde que te conozco mis pensamientos,mi musica, mis letras... giran en torno a ti, al igual que mi vida...solo sé que para mi esto es suficiente, pero necesito que también lo sea para tí.
Esta vez mi reacción fue rápida.
- Yo tambien te quiero, muchísimo.Y sabes que mi vida al igual que la tuya ha cambiado enormemente desde que te conozco, y para mejor.En la primera persona en la que pienso tanto si algo me va mal como bien es en tí.Cuando leo tus letras, o te escucho cantar... el corazón se me acelera y apenas puedo respirar.Solo quiero cantar a tu lado...siempre. La cuestión es que estos sueños mios se crean por miedo...miedo a que se muera ese siempre,a que se marchite como una rosa a la que no se riega - solo de pensarlo me encojí bajo las sábanas, y me dió un pequeño escalofrio que confíe en que él no hubiese notado, no obstante me abrazó muy fuerte, y me besó en la mejilla con ternura.
- ¿Tienes frío?- preguntó. Yo negé con la cabeza, sin mirarle, pero estaba segura de que sonreía. Era tan dificil mentir en esas circunstancias... - Simplemente el echo de pensarlo te asusta ¿verdad?- volvío a preguntar.
- Exacto...- le respondí, con la voz apagada. Me abrazó más fuerte aún, y continuó hablando.
- No debes preocuparte por eso, el miedo a perder algo que quieres siempre estará ahí.Todos lo tenemos. Simplemente hay que dejarlo a un lado, y solo utilizar ese miedo cuando creamos que algo que hacemos puede traer como resultado el perder aquello que tanto queremos...
-No lo entiendo - le corté, con el ceño fruncido.
Él dejó escapar una carcajada.
- Sabes que por regla general no me explico bien... eehh...un ejemplo podía ser que por algun motivo yo fuese a hacer algo que a tí no te gustase o te hiciese daño, pero entonces el miedo a perderte por ello haga que me lo piense mejor y entonces me eche atrás y no haga nada que te dañe, ¿entiendes?
- Creo que sí - respondí - Parece lógico, aunque nunca me había puesto a pensarlo.- Por alguna extraña razón después de aquella aclaración suya y pensarlo durante unos minutos me tranquilicé bastante - ¿tú aplicas eso del miedo que acabas de explicarme?- pregunté finalmente.
- Lo intento.Creo que una de las cosas importantes del amor es ir evolucionando en esas pequeñas cosas; mantener el miedo a raya, y no perder la seguridad ni la confianza que deposito en esta relación y en tí.
Aquellas palabras eran tan ciertas que no fui capaz de replicar nada más. Era lo que ansiaba oir. Solo necesitaba que me devolviera esa seguridad que los malditos sueños me habían intentado quitar, y sólo él podía conseguirlo.
- ¿Sabes que te quiero? - le espeté. Me giré de nuevo para mirarle y le besé en la boca, despacio.
Él me devolvió el beso con el mismo cuidado, y separó levemente su boca de la mía.
- ¿Sabes que mi voz sin tí sería silencio?- me susurró.
No pude reprimir una enorme sonrisa.
- Ójala está partitura no termine nunca... - repliqué.
Entonces nuestros labios volvieron a unirse, comenzamos a besarnos otra vez, con nuevas energías, cada vez más deprisa, con más emoción, como si bebiesemos el uno del otro. Una frase de una canción resonaba en mi cabeza, una y otra vez, mientras mis labios jugaban con los suyos: "...somos las notas de una sinfonia...."
Porque él era el único capaz de convertir con su voz un puñado de palabras en una increible canción, y en su boca, cualquier sonido era una auténtica melodía.Para siempre mi maestro compositor, y el dueño de mi poesía.
*te Quiero! =)
No hay comentarios:
Publicar un comentario