Cuando las palabras chocan, cuando las mentes no quieren entenderse.Cuando lo único que se oye son las voces cada vez más altas, hasta que alcanzan la cumbre de su volumen...y despúes son silenciadas por el fuerte ruido de una puerta al cerrarse bruscamente.
Respiración agitada.Puños cerrados.La cabeza sobre la almohada, que se va humedeciendo poco a poco, bajo la lluvia de lágrimas.Dolor.Incomprensión.Necesidad de decir todo y nada.Ganas de gritar, de desaparecer, de perderse en el mundo... y al final llega el cansancio, el abandono de los pensamientos, y el silencio lo barre todo en la estancia.La mente fatigada cae en la inconsciencia...y duermes, olvidando lentamente el porqué de tu dolor.
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