Para la fortaleza, que me invade
cuando conmigo estás
Para los besos que me diste
y que ahora no me puedes dar
Para los sueños compartidos
que atrapan nuestra verdad
Para los distantes suspiros
que no te podré robar
Para esas largas conversaciones
a la luz de una vela
Para las noches tardias
ahogando las penas
Para las sonrisas radiantes
cuando más se necesitan
Para sujetar mi mano
cuando mis pies se debilitan
Para aprender a entenderme
y sentirme viva
Para creer en todo lo que me dices
y abrazar mi vida
Para la veleta cambiante
de nuestro destino
Para que nunca deje de girar
mientras estés conmigo
Para eso te conocí. Para todo, nunca para nada. Para siempre. Para tí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario