Si las nubes escuchasen
cada latido de mi corazón...
si las estrellas fijasen la vista en mí
en lo que alguna vez fuí, y en lo que soy.
Quizás entonces podría
cantar más fuerte al mundo.
Alzar mi voz sobre los bosques, los mares,
campos, pueblos, y ciudades.
Sentir que mi voz
gana la batalla al silencio
que día a día, y por momentos
nos va matando por dentro.
Recoger cada uno
de los suspiros frustados,
acallar con mi canción
los lamentos del dolor
enjuagar con mi timbre
las lágrimas de las víctimas
que tiñen poco a poco al mundo
de tristeza y desdicha.
Gritar a todo el globo
en forma de canción
que se enteren de una vez
ya basta de silencio
ya basta de sumisión.
Tenemos el mismo derecho
el derecho a ser felíces
siendo de aquí o de allá,
siendo mendigo o capitán.
No hay comentarios:
Publicar un comentario